No es fácil recordar promesas... No es fácil ponerse metas volantes, o recordar que es lo que uno debe de hacer. Pero tampoco es fácil sucumbir a un engaño y sentirte bien. No es fácil enfrentarse a todo armado hasta los dientes. De pequeño, cuando entrenaba fuertemente Kárate, me enseñaron que la palabra Kara-te eran en realidad dos palabras, "kara" y "te", que quiere decir "manos vacías". Quizá no aprendí tanto de la vida como yo pensaba, pero sí aprendí lo bonito que era enfrentarse a la vida con las manos y la cara descubierta, en contacto directo con tu enemigo, alejándote del miedo al tiempo que te acercas de frente a tu enemigo y le miras a los ojos. Sientes la piel de tu enemigo, sientes sus fuerzas, y sientes su intensidad. Así es como uno se debe enfrentar a la vida...
Luego están los que se enfrentan mediante alcohol, drogas, echando un pito antes de cualquier alegato, metiendo un tiro antes de dar una respuesta... Armas de primer nivel, vamos... Armas, porque no hacen más que dañar... Me froto la cabeza con el jabón más caro del mercado... A ver si limpio mis ideas, y no las revuelvo un día más...
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Deberías de comentar esta gilipollez, al autor le va a hacer una ilusión increible...